Taza Espiral Verde

Estas tazas nacen desde un gesto consciente, creadas con energía, alma y presencia.
Cada una es un pequeño objeto ritual, pensado para acompañar momentos de
recogimiento, intuición y conexión con lo invisible.
Son piezas que invitan al misticismo cotidiano: a detenerse, a escuchar, a honrar la
espiritualidad que habita en lo simple. Beber de ellas es un acto lento, casi ceremonial, una
forma de reconocer lo sagrado en lo diario y de abrir un espacio íntimo para la
contemplación.
Cada taza es única, creada a mano y acompañada por el aroma del palo santo, dejando
que la intención se impregne en la materia. Por su naturaleza artesanal, pueden variar en
forma, textura y tamaño, honrando la imperfección viva y el carácter orgánico de cada
creación.
Estas tazas no solo materia, contienen presencia. Son guardianas de pequeños rituales,
aliadas silenciosas para recordar quiénes somos, qué sentimos y cómo habitamos nuestra
espiritualidad.