39,93 €
Esta jarra nace del recuerdo de los atardeceres en el jardín de las Hespérides, cuando la luz se volvía dorada y el tiempo parecía detenerse.
Sus colores cálidos evocan ese instante en el que el día se recoge y la noche comienza a insinuarse.
En su interior habita una luna menguante, símbolo de cierre, descanso y transformación silenciosa.
Una invitación a verter con conciencia, a servir como gesto de cuidado y presencia.
Es una pieza para acompañar rituales cotidianos: el agua compartida, una infusión, un momento de pausa.
Modelada a mano, única e irrepetible, como los encuentros que dejan huella.
Más que una jarra, es un objeto que guarda memoria, intención y belleza serena.
1 disponibles