Portavelas Caldero de Bruja

Estos portavelas nacen de un gesto consciente, creados a mano para sostener la luz que
ilumina los espacios y los momentos. Cada pieza es única, con texturas y formas que
conservan la memoria del barro y el cuidado de quien la creó.
Tallados con símbolos, lunas o motivos naturales, estos portavelas invitan a contemplar la
llama, a sentir su calor y a conectar con la energía que se despliega a su alrededor. La luz
que sostienen se convierte en un hilo de presencia, en un recordatorio de los ciclos, de la
claridad y de la intimidad del momento.
Cada portavelas se realiza acompañada por el aroma del palo santo, impregnando la pieza
de intención, cuidado y serenidad. Las variaciones en textura, forma y tamaño celebran su
carácter único y orgánico, haciéndolas verdaderamente irrepetibles.
Son objetos pensados para acompañar rituales cotidianos, momentos de reflexión y
espacios de calma. Pequeñas guardianas de luz que nos invitan a habitar la presencia, a
honrar lo sagrado y a conectarnos con nuestra propia energía interior.